guía de psicólogos
Psicólogo Social y deportivo
PSICÓLOGO SOCIAL:
La psicología social es una especialidad de la psicología que trata los problemas de las interacciones personales en los diversos contextos sociales.
El psicólogo social trata de reducir o prevenir situaciones de riesgo social y personal, mediante la promoción de una mayor calidad de vida.
Algunos ámbitos de actuación del psicólogo social:
-Comunidad: El psicólogo trabaja por el incremento del bienestar social y la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, facilitando la igualdad de oportunidades, la integración social y la cobertura de necesidades básicas.
-Familia e infancia: El objetivo del psicólogo social en esta área, es proteger los derechos de los menores de edad frente a los malos tratos, abusos, etc.
El psicólogo, junto con otros profesionales, ha de valorar alternativas como la intervención familiar, acogimiento familiar y adopciones, cuando existen situaciones de riesgo o desamparo para los menores.
-Residencias: El psicólogo social, trabaja en residencias de menores evaluando a los niños que ingresan en residencias, el seguimiento de su desarrollo en el periodo de estancia, la intervención en problemas de desarrollo que puedan plantear y el apoyo técnico a los educadores en sus programaciones e intervenciones con los niños. Otro de los ámbitos importantes de este sector es el de los menores de edad que presentan conductas infractoras y que tradicionalmente se ha conocido como la intervención en reforma.
-Tercera Edad: La psicogerontología o gerontología social es una especialidad de la psicología que atiende a las personas mayores de 65 años. El objetivo del psicólogo social es ayudar en el proceso de adaptación a la vejez, que supone una pérdida de calidad de vida y de disminución de capacidades. La mayoría de psicólogos especializados en tercera edad, trabajan en residencias geriátricas, centros de día, hogares, etc.
La función del psicólogo social en el ámbito de los servicios sociales es fundamental, en temas como la ayuda a domicilio, evalúa la necesidad y el tipo de prestación a desarrollar. El psicólogo social también interviene prestando apoyo a cuidadores de enfermos con demencias, especialmente a familiares cuidadores de enfermos de Alzheimer.
-Deficiencias, discapacidades y minusvalías: Es uno de los sectores con mayor trayectoria en la psicología social. Los psicólogos tienen una función de diagnóstico muy importante en las discapacidades físicas, psíquicas o sensoriales y tienen como objetivo la integración social y la igualdad de oportunidades de personas discapacitadas.
El psicólogo, realiza orientaciones y tratamientos para la superación de los problemas personales asociados a la discapacidad, participa en programas de estimulación temprana y de rehabilitación, creando una nueva disciplina psicología de la rehabilitación. El psicólogo social también realiza tareas de apoyo al personal que trabaja en centros y residencias como son los educadores o los monitores.
-Mujer: La función del psicólogo social es prestar asesoramiento especializado ante problemáticas específicas que afectan a la mujer como malos tratos, agresiones sexuales o aborto. El psicólogo también aplica terapias de apoyo psicológico a las mujeres que lo necesiten, debe intervenir sobre las secuelas que producen los malos tratos como son los problemas de autoestima.
- Juventud: El objetivo del psicólogo social es lograr la integración familiar, escolar, incorporación al mundo laboral, el acceso a la información y a los recursos, intervención sobre problemas como riesgo de drogodependencias, hábitos saludables, educación sexual, etc. El psicólogo desarrolla iniciativas de prevención en temas de delincuencia, adicciones, fracaso académico, sexualidad, etc.
-Minorías sociales e inmigrantes: El psicólogo promueve actuaciones para la integración de inmigrantes en la sociedad y la satisfacción de las necesidades básicas, El papel del psicólogo social es diseñar programas que favorezcan cambios de actitud en la sociedad con respecto a la estigmatización y prejuicio que dificultan la integración e inserción de estas minorías sociales, mediante un incremento de la sensibilización y la tolerancia social.
-Cooperación para el desarrollo: Muchos psicólogos trabajan en programas de cooperación en países con situaciones extremadamente difíciles, pobreza, guerras, catástrofes, etc. En todas estas situaciones el psicólogo atiende a individuos y grupos afectados por estos acontecimientos extremos.
-Sectores emergentes: El psicólogo social interviene para evaluar las consecuencias del llamado ocio tecnológico como pueden ser el aislamiento y la adicción que genera la televisión, los ordenadores y las redes informáticas.
PSICÓLOGO DEPORTIVO:
La psicología de la actividad física y del deporte es la especialidad de la psicología que estudia el comportamiento en el ámbito de la actividad física y el deporte.
Áreas de intervención del psicólogo deportivo:
-Deporte de rendimiento: El trabajo del psicólogo de la actividad física y del deporte consiste entrenar habilidades psicológicas necesarias para que el deportista individual o colectivamente pueda enfrentarse con mayores recursos a la situación de competición deportiva y la mejora del rendimiento.
-Deporte de base e iniciación: El objetivo fundamental del psicólogo de la actividad física y el deporte en este área de iniciación al deporte es atender a la formación, aprendizaje y desarrollo de los practicantes, sus funciones son la orientación y asesoramiento especializado a los técnicos y responsables que intervienen en el deporte de base e iniciación y la formación de monitores y entrenadores.
-Deporte de ocio, salud y tiempo libre: La realización de ejercicio físico de forma regular es beneficiosa para la salud tanto física como psicológica. Los beneficios psicológicos del deporte son evidentes para la población normal y también para el tratamiento de los trastornos psicológicos tales como la depresión, la crisis de ansiedad y depresión, el estrés, el abuso de alcohol o de sustancias, etc. la práctica habitual de ejercicio físico puede resultar de utilidad en la prevención de trastornos psicológicos. El deporte motiva a los afectados a corregir sus conductas y trastornos, como la crisis de ansiedad y depresión, encaminando sus tendencias a sensaciones positivas.

